Los sectores verdes que aparecen entre las laderas no son casualidad. En la precordillera, cultivar requiere leer el agua, proteger el suelo y trabajar con temperaturas y estaciones exigentes.
Productos de un territorio particular
Una nota de la Universidad de Tarapacá registró en 2018 cultivos de maíz, papas, arvejas, orégano, hortalizas y flores, junto con crianza de ovejas y cabras y producción de quesos. La lista permite imaginar la diversidad, pero no reemplaza el conocimiento de las familias que han mantenido esas labores.
Guardar también el conocimiento
Un archivo del pueblo debe conservar algo más que fotografías de cosechas. También puede registrar nombres locales, fechas de siembra, turnos de agua, herramientas y recetas. Cada uno de esos detalles ayuda a que la memoria agrícola siga siendo útil para nuevas generaciones.
Fuente inicial: Universidad de Tarapacá.
